- ¿Qué puedes pensar o hacer hoy para continuar desarrollando tu mejor versión?
“No matter what activity or practice we are pursuing, there isn´t anything that isn´t made easier through constant familiarity and training”
The Art of Happyness, His Holiness The Dalai Lama & Howard C. Cutler

Cuando somos niños, nuestro cerebro es muy plástico, todo lo que pasa por nuestros sentidos es nuevo y es más fácil “abrir y cerrar cajoncitos” en nuestra cabeza para ordenar todos nuestros conocimientos.
A medida que vamos creciendo y hemos ordenado nuestras ideas en estos cajoncitos, nos encontramos con que muchos de estos se han atascado y no hay manera de ordenar nuestros pensamientos en nuevos cajones.
La plasticidad cerebral es la capacidad del cerebro para adaptarse y cambiar en respuesta a nuevos estímulos y experiencias. Esta capacidad de adaptación es crucial para el aprendizaje y el desarrollo a lo largo de la vida.
En la vida laboral, ¿cuántas veces nos ponemos el mismo “traje” cada día y repetimos las mismas habilidades y conductas que hemos aprendido y que nos han llevado a la posición en la que estamos?
¿Y si estas habilidades ya están aprendidas y nos estamos perdiendo una versión mejorada de nosotros mismos, ya sea más interesante, fresca o dinamizadora?
Las ideas limitantes se escoden en una vaga sensación de seguridad placentera. Se descubren porque cuando piensas en ellas te entra una sensación incómoda, una especie de vértigo.
Los ejemplos pueden venir desde actividades que puedes realizar en tu día a día en tu rutina laboral pero sueles evitar hasta cambiar totalmente tu rol profesional y probar nuevos caminos:
- ¿Y si hoy hago una comida con mis colaboradores para compartir impresiones?
- ¿Y si hoy hablo con mi compañera y comparto esta idea que tengo en la cabeza?
- ¿Y si hoy me atrevo a hacer un post en LinkedIn?
- ¿Y si conozco más a esas personas con las que me encuentro en la máquina de café cada día y que trabajan en la otra punta de la oficina?
- ¿Y si me atreviera a hablar en público más a menudo?
- ¿Y si contacto con este cliente potencial que me parece tan interesante?
- ¿Y si abro una nueva línea de negocio?
- ¿Y si lo mío no es esto y debo cambiar de profesión?
Excusas, procrastinación, y mucho repetir el mismo discurso y formas de actuar, aquellas que nos hacen sentir tranquilos .… aparentemente.
¿Qué pasaría si pensaras o actuaras de nuevas formas, en relación con lo que necesitas para adaptarte a tu nueva realidad?
Lo que pasaría es que estos nuevos pensamientos y pequeñas acciones comenzarían a activar nuevos mecanismos neuronales en tu cabeza, nuevas luces que te orientarían hacia tu nuevo camino.
Y sí, sólo con pensar de forma diferente se abren nuevos caminos, aunque sigas actuando igual por un tiempo.
¿Dónde está el peligro entonces?…
El peligro está en esa voz que hemos reprimido, en esa cajita que hace tanto que no abrimos, y sólo pensar en abrirla nos genera desasosiego.
También está en el “¿qué pensarán de mí?”, “¿y si no lo hago bien?” “¿Y si ven mi fragilidad?”
Y claro, también está el pensamiento disfrazado de “si yo hago lo que quiero, no tengo ideas limitantes”– esa es la peor de las situaciones, cuando aún no has descubierto tus propias limitaciones.
Cómo aplicar la neuroplasticidad en Market Research
Cuando pienso en las posibilidades de la neuroplasticidad en investigación de mercados se me viene a la cabeza especialmente el concepto de “empresa líquida”.
Un modelo empresarial con una estructura organizacional fluida, donde los empleados no desempeñan puestos de trabajo dentro de una jerarquía, sino que desempeñen las funciones y responsabilidades que mejor se les dan dentro de una cultura de trabajo colaborativa y asumiendo un alto nivel de autonomía y libertad en la toma de decisiones.
¿Futurista? ¿Idealista?
Desde mi punto de vista, futurista posiblemente, idealista, no. Las necesidades del consumidor cada vez más demandantes y cambiantes en una economía global y altamente dinamizadora son el clima perfecto para que estas empresas líquidas sean las que de verdad conduzcan al éxito.
Aquellas con “líderes líquidos”, que no sólo se ejerciten en proyectar y en delegar sino también y de forma más importante en “entrenar” a sus colaboradores.
Un líder “facilitador”, no sólo para generar la mejor cultura de equipo sino también para identificar y fomentar en cada uno de los empleados sus mejores habilidades.
Entre las grandes ventajas de la empresa líquida, además del crecimiento y aprendizaje más rápido de sus empleados, se encuentra la capacidad de responder más ágilmente a las demandas cambiantes del mercado y a las acciones de su competencia.
Además, genera un clima de satisfacción y confianza entre los empleados, siempre y cuando el liderazgo se apoye en personas con habilidades para hacer brillar a sus equipos.
¿Difícil de llevar a cabo?
Totalmente, los cambios culturales son lentos y desafiantes, pero es una inversión con un gran retorno.
En el sector de la consultoría, las sinergias por proyectos tienen todo el sentido para generar esta «cultura líquida»
Hace unos años comencé mi camino profesional como consultora independiente de investigación de mercados.
Un camino en el que he necesitado reinventarme, pensar sólo en funciones y no en roles.
Por supuesto, me ha ayudado muchísimo mi experiencia como responsable de investigación de mercados en las agencias en las que he trabajado, sobre todo de cara a visualizar y a intentar satisfacer de forma óptima las necesidades existentes en cada tipo de proyecto de investigación.
Pero ahora, más que nunca, cuando participo en un nuevo proyecto sólo pienso en las cualidades que puedo aportar al equipo de trabajo con el que colaboro y en engranarnos de la mejor forma para que el proyecto tenga éxito.
Las formas y las estructuras siguen siendo importantes, de hecho, es algo que he aprendido, a saber adaptarme con agilidad a diferentes culturas empresariales como colaboradora en el mismo espacio temporal. Pero lo que siempre disfruto es a sentirme miembro de los equipos con los que trabajo, y aún siendo una colabora externa, a sentirme una más.
On-Research es la cultura colaborativa en la que disfruto trabajando, no hay etiquetas, no hay roles, sólo está el firme compromiso de colaborar dando lo mejor de cada equipo en cada proyecto.
“Aprendamos juntos nuevas formas de customizar la investigación de mercados” es mi leitmotiv.
Construyamos nuevos “equipos líquidos” en https://on-research.com
